Un buen ejercicio para evitar que los músculos de la boca se queden flácidos, es silbar todos los días durante un rato.
Para devolver a los dientes que están amarillentos (por ejemplo, a causa del tabaco) su blancura original, hay que cepillarlos con agua y bicarbonato unas tres veces por semana.
Consumir mucha zanahoria y comer a mordiscos manzanas verdes son dos formas de evitar que las encías sangren.
Para mantener un aliento fresco, sólo tienes que masticar un poco de perejil.
sábado, 17 de noviembre de 2007
Boca
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