Si al moler el café le añadimos una pizca de sal y un poco de azúcar, mejoraremos notablemente el aroma.
Para que el café conserve todo su aroma debe guardarse en un bote de cristal con cierre hermético, que meteremos en el frigorífico.
Para suprimir el mal aliento inevitable tras una noche de alcohol y cigarrillos, nada mejor que tomarse en ayunas una taza de café negro con unas pocas gotas de zumo de limón.
Manchas: Mezcla alcohol y zumo de limón a partes iguales, añade unas gotas de agua y otras tantas de amoníaco y aplícalo sobre la mancha. Luego lava la prenda.
Café en la alfombra: Pon una bayeta encima, para que absorba la mayor parte del café, y frota luego la mancha con un paño empapado en una mezcla de alcohol y vinagre de sidra a partes iguales. Aclara después con agua.
sábado, 17 de noviembre de 2007
Café
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario