Para evitar el escozor de ojos que produce la cebolla, pélala bajo un chorro de agua y pícala sobre una superficie húmeda.
Para que no se deshaga durante la cocción, hazle en la base una incisión en forma de cruz.
Para que quede bien dorada pero sin quemarse, basta con espolvorearla con un poco de harina antes de freírla.
La sopa de cebolla quedará mucho más deliciosa si en lugar de vino blanco, le añades vino de Madeira u Oporto.
Para conservar las cebollas partidas, las envolveremos en papel de aluminio y las meteremos en el frigorífico.
Si deseas eliminar el olor de la cebolla de una sartén o cacerola, frota el recipiente con hojas de menta fresca.
El mal aliento de comerla puede eliminarse masticando unas habas crudas o remolacha roja cocida.
Cuando hay que pelar varias clases de verduras, conviene empezar por la cebolla y terminar por la zanahoria. La hoja del cuchillo queda impregnada del olor de la cebolla, pero éste desaparece cuando se corta la zanahoria.
Un caldo diario, en ayunas, de cebolla, ajo y apio es un excelente remedio para la depuración del organismo. Hay que cocer juntos los tres ingredientes y después colarlos.
sábado, 17 de noviembre de 2007
Cebollas
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