Cuándo el salón de la casa es pequeño o tiene poca luz, nunca se debe elegir una librería con diseño robusto. La mejor solución para espacios reducidos es una biblioteca de diseño ligero y que no tenga fondo, de manera que se vea la pared de la estancia. Otra buena solución son las librerías realizadas en pladur y pintadas en el mismo tono de la pared. Las estanterías volantes tampoco abigarran el espacio.
jueves, 15 de noviembre de 2007
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