Masajeando la cera suavemente conseguiremos que ésta se caliente y empiecen a formarse bolitas muy fáciles de quitar. Los restos los quitaremos pasándo la plancha caliente sobre la cera, poniendo encima un pañuelo o un trapo viejo que absorverá toda la cera restante.
jueves, 15 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario