Si queremos tener nuestros clavos, tornillos, arandelas, grapas y demás objetos de bricolaje a buen recaudo y siempre a mano, podemos utilizar los botes de cristal de las conservas, de la siguiente manera: Fijaremos a una balda, por su parte inferior, las tapas con un par de tirafondos. A continuación, sólo tendremos que enroscar el frasco a la tapa. De este modo, evitamos que ocupen sitio, siempre sabremos lo que contienen, y podremos utilizar la balda para colocar en ella otros objetos.
jueves, 15 de noviembre de 2007
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